El domingo 21 de septiembre de 2025, Barichara amaneció distinto. Desde las ocho y media de la mañana, los buses comunitarios comenzaron a llegar desde las veredas: Santa Helena, Paramito, Guane, El Pino, Butaregua, Salitre, entre muchas otras. Hombres con sombrero, mujeres con su mejor vestido, jóvenes con celulares, maestras y estudiantes, todos con la misma intención: celebrar la participación.
La carrera siete del parque principal se transformó en un gran espacio de encuentro. Bajo la estructura armada con esmero por un grupo de arquitectos voluntarios se exhibían los Mapas del Territorio, grandes lienzos llenos de color y memoria que reflejaban los lugares más significativos y los anhelos de los habitantes de cada barrio y vereda. En el centro colgaban los Sueños Vivos de los niños y jóvenes de las instituciones educativas de Barichara, escritos en papeles que el viento movía suavemente.
Los seis ejes del EOT también tuvieron su lugar, con mesas donde cada grupo que los representaba autogestionó su muestra. En el eje de Cultura y Patrimonio, por ejemplo, algunos artesanos tejían en fique y palma, y se ofrecía un espacio para experimentar con pequeñas réplicas de tapia pisada y bahareque. Un mapa con imágenes de productos veredales mostraba la riqueza de la ruralidad y la producción agropecuaria. El turismo, la industria y el comercio se representaron en un tapiz comunitario hecho con coloridos retazos de tela; los representantes de acueductos comunitarios compartieron su experiencia sobre infraestructura y servicios públicos, mientras que los relatos del arraigo recogidos en un convite hablaban del desarrollo regional.
Los Jóvenes Reporteros Comunitarios caminaban entre la gente registrando las actividades y el sentir de los asistentes. La Mesa de la Abundancia, creada con aportes de restaurantes, panaderías, cafés y productores locales, ofreció degustaciones con ingredientes cultivados y cocinados en Barichara.
Alrededor de quinientas personas participaron durante la jornada. La calle se llenó de risas, abrazos y conversaciones. Todo tenía sentido: no era una feria ni un evento cualquiera, sino una fiesta del territorio, un acto de confianza y participación. Las caras de los asistentes reflejaban la emoción de saberse parte de algo más grande.
En la tarima, la Banda de Vientos de la Escuela de Música Municipal y el grupo DanzaAquileo animaron la mañana. Las niñas Sol Violeta Ortiz y Saray Jhuliana Jaimes, ganadoras del primer y tercer puesto del Concurso Regional de Oratoria, interpretaron sus textos premiados. Se entregaron los reconocimientos a los Mapas Afectivos y a las Reporterías Comunitarias. Hubo brindis con masato y cierre con música campesina del grupo Alma Campesina, que puso a todos a bailar.
En esta jornada de participación, muchos comprendieron que el Foro no era solo una actividad dentro del proceso del EOT, sino una declaración de principios: Barichara quiere decidir su futuro desde la cooperación, no desde la imposición.
Caminos de confianza
El Foro nació desde abajo y se sostiene en la fuerza de una comunidad organizada. Las carpas, los materiales y los equipos de sonido se gestionaron colectivamente. La Alcaldía apoyó con el transporte desde las veredas, así como de las sillas y otros insumos del foro. Más de sesenta voluntarios trabajaron antes y durante el montaje del evento, y otros durante 4 meses en coordinación con las veinticinco Juntas de Acción Comunal, las escuelas, los acueductos veredales y los colectivos locales para recopilar información en los 25 Mapas Afectivos, los 6 Sueños Vivos y los 17 Convites. Fueron alrededor de 892 participaciones en las distintas activaciones previas al Foro.

La Mesa Comunitaria del Agua (MESETA) impulsó el proceso, y la Fundación Barichara Regenerativa acompañó desde el inicio la canalización de recursos y el apoyo técnico para el desarrollo del Foro. La Universidad Autónoma de Bucaramanga (UNAB) fortaleció el enfoque pedagógico, demostrando que la academia y la comunidad pueden caminar juntas.
El resultado fue un ejercicio ejemplar de gobernanza territorial: transparente, riguroso y profundamente humano.
El Foro Académico Institucional
En la tarde, la jornada continuó en la Posada La Nube, con el Foro Académico Institucional EOT Barichara. Participaron representantes del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio; la Secretaría Departamental de Planeación; la Sociedad Colombiana de Arquitectos – Regional Santander; la Cámara de Comercio de Bucaramanga; la UNAB; la UIS; representantes de MESETA; la Fundación Barichara Regenerativa, funcionarios de la Alcaldía, la Asamblea, el Concejo Municipal, la veeduría ciudadana, líderes comunitarios y empresarios. Fue un espacio de diálogo y reflexión colectiva sobre el presente y el futuro del territorio.
Los expertos institucionales reconocieron el carácter inédito de un proceso donde la comunidad llega con propuestas concretas, fruto de meses de trabajo colectivo. Lo que se compartió allí fue una propuesta viva, construida con rigor y legitimidad, que demuestra que la planificación del territorio puede nacer de la escucha, la reciprocidad y el amor por la tierra.
El Foro Ciudadano del EOT Barichara 2025 fue posible gracias al compromiso de más de treinta y dos organizaciones, veinticinco Juntas de Acción Comunal, seis instituciones educativas, más de sesenta personas voluntarias, colectivos sociales y culturales, y centenares de habitantes rurales y urbanos.
Desde la Fundación Barichara Regenerativa, celebramos este hito como una semilla de esperanza. Lo que nació como una convocatoria se convirtió en un tejido vivo de cooperación, confianza y propósito compartido. Creemos que cuando una comunidad se reúne para pensar su territorio, no solo diseña mapas: dibuja caminos hacia un futuro regenerativo, donde cada voz cuenta y cada acción siembra vida.

























