Un encuentro para repensar el financiamiento del cambio
La Fundación Barichara Regenerativa participó recientemente en un encuentro nacional virtual que reunió a diversos actores del ecosistema social para reflexionar sobre un desafío clave para el país: cómo fortalecer el financiamiento de iniciativas que nacen y se desarrollan desde los territorios.
El espacio convocó a organizaciones, fundaciones y líderes comprometidos con nuevas formas de impulsar el desarrollo local. A partir de los hallazgos del Mapeo de Actores del Ecosistema Nacional de Filantropía Comunitaria, el encuentro abrió una pregunta central: ¿cómo financiar el cambio desde los territorios, con mayor confianza, colaboración y poder compartido?

La conversación contó con la participación de voces clave del sector, entre ellas Alejandra Solarte (Fundación Territorial CreAmos), Liliana Lio (Alianza para el Desarrollo), Ana Milena Lemos (Fundación Empresarial Riopaila Castilla) y Juan Mira (Fondo Emerger), quienes compartieron reflexiones, tensiones y aprendizajes desde sus propias experiencias acompañando procesos comunitarios en distintas regiones del país.
Entre los temas más relevantes surgieron el papel de las organizaciones locales como articuladoras de alianzas, la importancia de equilibrar poder y recursos entre actores nacionales y territoriales, y la necesidad de construir relaciones de largo plazo basadas en la confianza.
Un ecosistema que crece desde los territorios


La filantropía comunitaria se consolida hoy en Colombia como una fuerza creciente de desarrollo local que busca potenciar las capacidades existentes en las regiones y fortalecer los liderazgos colectivos.
Actualmente, este ecosistema cuenta con la participación activa de 11 actores nacionales y departamentales, 8 Fundaciones Territoriales y más de 360 actores locales distribuidos en ocho departamentos del país. Dentro de este tejido se encuentran 303 organizaciones de la sociedad civil y 47 empresas y emprendimientos locales, lo que refleja la diversidad y vitalidad de las iniciativas que trabajan por el bienestar de sus comunidades.
En este modelo, los territorios no son vistos únicamente como receptores de recursos, sino como espacios donde convergen distintos tipos de capital —natural, social, cultural y financiero— que, al articularse, pueden generar transformaciones sistémicas.
Fundaciones territoriales y poder compartido
Uno de los temas de la conversación fue el rol de las Fundaciones Territoriales como plataformas que facilitan la colaboración entre actores locales y nacionales.
Estas organizaciones se reconocen como vehículos clave para impulsar procesos de desarrollo con gobernanzas basadas en el poder compartido. En la práctica, esto implica avanzar hacia esquemas donde la toma de decisiones se traslada progresivamente hacia las comunidades, reconociendo el conocimiento local y promoviendo arquitecturas de decisión colectiva.
Este enfoque también permite abordar los desafíos territoriales de manera integral. En muchos casos, temas como la economía regenerativa, el arte, la cultura y la educación se entrelazan para construir respuestas más complejas y sostenibles frente a problemáticas históricas.
La confianza como infraestructura del desarrollo

Uno de los consensos más claros del encuentro fue reconocer que la confianza es la verdadera infraestructura del impacto territorial. Más que un valor intangible, se plantea como la “moneda del territorio”, capaz de movilizar recursos, fortalecer alianzas y sostener procesos en el tiempo.
Construir esa confianza implica cambiar la lógica tradicional de financiamiento, pasando de modelos centrados únicamente en la transferencia de recursos hacia esquemas de colaboración más horizontales. En este marco, se resaltó la importancia de avanzar hacia mecanismos de co-inversión, donde las decisiones sobre el uso de los recursos se toman conjuntamente con los actores del territorio.
Este enfoque no solo fortalece la pertinencia de las iniciativas, sino que también reduce riesgos y aumenta la sostenibilidad de los procesos comunitarios.
Un diálogo que continúa
Más que cerrar una conversación, este encuentro dejó abiertas nuevas preguntas y rutas de colaboración. El próximo paso será un espacio presencial en Uniandinos, en Bogotá, donde distintos actores del ecosistema nacional se reunirán para profundizar en estrategias concretas de articulación y co-inversión con los territorios.
Desde Barichara, la Fundación Barichara Regenerativa seguirá participando en estos espacios de construcción colectiva, convencida de que cuando las comunidades tienen un papel activo en la gestión de los recursos y en la toma de decisiones, las transformaciones no solo se vuelven posibles, sino también más profundas y duraderas en la vida del territorio.









